Los photowalks son más que escapadas fotográficas: son acontecimientos sociales. Son muestras de cordialidad entre compañeros, y si además son amigos, se convierte en una experiencia muy grata. Con Jesús y Fernando.

En el Metro… Tengo impresa la copia que me pidió. Espero encontrarle para dársela. Tocaba un tema de los Led Zeppelin.

En Dublín, con un frio que pela, y delante de la chica de los Cockles & Mussels…

Enfrente del Trinity College, una arpista…

Una semana antes de hacer el reportaje del bautizo de Carlos pude tomar esta foto de padre e hijo. Una perspectiva diferente…

El bautizo se celebró en una iglesia pequeña, y fué una ceremonia muy íntima y acogedora. Del álbum digital entregué tres copias: una para los padres, y una para cada abuela.


Nono Martín es un artista con mayúsculas. Alguien que tiene tanto arte que puede permitirse saltar de la forja más tradicional a la escultura, creada en el calor de la fragua a golpe de martillo.


El resultado final fueron mil trípticos, acompañados cada uno con un DVD con el resto de las fotos, listos para ser distribuidos en galerías de arte y salas de exposiciones…

Un sol tan espléndido, un paseo por la playa y una modelo tan guapa no se podían desaprovechar.

Hago la medición de luz, ajusto el diafragma y en ese momento mi modelo favorita me pregunta si puede disparar la cámara: “claro, dale hasta la mitad, pero pon el puntito del medio en los ojos de él, y luego acabas de apretar”.
