Un sol tan espléndido, un paseo por la playa y una modelo tan guapa no se podían desaprovechar.
Hago la medición de luz, ajusto el diafragma y en ese momento mi modelo favorita me pregunta si puede disparar la cámara: “claro, dale hasta la mitad, pero pon el puntito del medio en los ojos de él, y luego acabas de apretar”.

